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Boletín Diario Informativo de AMYTS del 26 de julio de 2021

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1. AMYTS denuncia el agotamiento crónico con el que llegan los sanitarios al segundo verano pandémico

2. AMYTS en los medios: denunciamos la saturación de hospitales, el abandono de la Atención Primaria y las teorías negacionistas

3. LA E-REVISTA MADRILEÑA DE MEDICINA: ¡No te pierdas el Con Firma de esta semana!

4. La EMA aprueba el uso de Moderna para niños por encima de 12 años

5. Sanidad avisa: un negativo de autotest Covid no permite acortar cuarentenas

1. AMYTS denuncia el agotamiento crónico con el que llegan los sanitarios al segundo verano pandémico 

El verano 2021 ha cumplido más de un mes estamos mal, muy mal, en casi todos los niveles asistenciales. Es algo que temíamos y que advertimos a la Administración pero que, sin embargo, no decidió tomar medidas. Ni en Atención Primaria ni en los hospitales.

Los sanitarios llegan al segundo verano pandémico con un “agotamiento crónico”, reconoce Javier Ortega, cirujano y delegado de Hospitalaria en la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS).

Ortega ha sido entrevistado por el periódico Huffington Post, junto a Ana Giménez, tesorera de AMYTS y médico de familia en Madrid.

En dicha entrevista, ambos insisten en que las plantillas están a la mitad porque los profesionales tienen que descansar de “un agotamiento físico y psíquico que ya se ha vuelto crónico, porque no se fue con la primera ola”.

En algunos hospitales, las urgencias vuelven a estar desbordadas, y con la disminución del personal, “algunos hospitales tienen una disposición de camas en verano que se reduce al 30%, y eso se nota muchísimo”, advierte Ortega.

Ana Giménez pone el foco en los profesionales de la Atención Primaria, que “van cayendo pero no por estar ‘quemados’ como se suele decir, sino por exceso de trabajo, de ansiedad y de malestar”.

 

2. AMYTS en los medios: denunciamos la saturación de hospitales, el abandono de la Atención Primaria y las teorías negacionistas

AMYTS ha tenido un fin de semana intenso en cuanto a intervención mediática se refiere. Varios de nuestros representantes han sido requeridos para explicar las distintas problemáticas que sufre la Sanidad, principalmente Atención Primaria y los hospitales.

No obstante, nadie se puede olvidar del SUMMA 112 y sus trabajadores, que sufren desde hace mucho tiempo el abandono institucional y que aquí no hemos dejado de denunciar. En ese sentido, Raquel Rodríguez Merlo, delegada del SUMMA 112 en AMYTS, participó en la ‘Mesa de expertos sanitarios’ de La Sexta Noche.

Además de Raquel Rodríguez, María Justicia, Javier Ortega, Ana Giménez y María Maestre, todos ellos representantes de AMYTS, participaron en medios con intervenciones de diversa índole.

HUFFINGTON POST: Desbordados y con agotamiento crónico: así llegan los sanitarios al segundo verano pandémico

Durante los meses más duros del confinamiento, los aplausos, las cartas de agradecimiento y los mensajes de ánimo hacia los profesionales sanitarios fueron incesantes. Gran parte de la población se volcó en reconocer la labor de un sector clave para el normal funcionamiento del sistema, en plena crisis, y para garantizar la estabilidad de nuestra sociedad. Pero a pesar de las buenas palabras, los trabajadores también se esforzaban en visibilizar una precariedad asistencial y profesional que quedaba camuflada bajo un halo de romanticismo. “No somos héroes, somos precarios”, recordaban.

Lo que se vivió aquellos meses no fue normal, pero lo que arrastraban de años anteriores y continúan soportando a día de hoy, tampoco lo es. Los sanitarios llegan al segundo verano pandémico con un “agotamiento crónico”, reconoce Javier Ortega, cirujano y delegado de Hospitalaria en la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS).

En plena quinta ola, aunque las crecientes tasas de vacunación permiten cierto desahogo en comparación con lo vivido hace doce meses, los contagios vuelven a dispararse esta vez en mitad del verano.

“Nos vuelve la avalancha”

“La sensación que tenemos es que nos vuelve la avalancha”, reconoce el cirujano. La ola es más baja, pero es una calma sostenida. Tenemos mucho margen de camas, pero ya notamos cómo en una semana se duplica el número de ingresos. Desde la pasada a ésta ha crecido de 300 y pico a 600, duplicándose también la incidencia acumulada en 14 días, y se observan casos graves de gente joven que acaba en UCI”, destaca.

“Las plantillas están a la mitad porque los profesionales tienen que descansar de un agotamiento físico y psíquico que ya se ha vuelto crónico, porque no se fue con la primera ola”, asegura.

“En algunos casos, las urgencias vuelven a estar desbordadas, y con la disminución del personal, algunos hospitales tienen una disposición de camas en verano que se reduce al 30%, y eso se nota muchísimo”, advierte.

La AP, “crónica de una muerte anunciada”

En la Primaria, la situación de los sanitarios no es diferente. “Es la crónica de una muerte anunciada”, describe Ana Giménez, presidenta de Sector de Atención Primaria de AMYTS. “Están al 120% de sus posibilidades y este año, encima, hemos tenido que apartar con el covid de la asistencia a un montón de profesionales por sus características de riesgo”, explica.

“Hay un porcentaje altísimo de población mayor en el sistema público y eso nos mermó los efectivos. Partíamos de una situación de sobre esfuerzo al que se añade ahora un extra que ha provocado que los que sí están desempeñando sus funciones empiecen a enfermar, pero por exceso de trabajo”, comenta.  “Los profesionales van cayendo pero no por estar ‘quemados’ como se suele decir, sino por exceso de trabajo, de ansiedad y de malestar.

Por si fuera poco, a las lamentables condiciones laborales a las que tienen que hacer frente, en los últimos meses se ha detectado, además, una agresividad creciente contra los facultativos. “La Atención Primaria ha sido el servicio casi mejor valorado de todo el sistema y ahora, como la gente se siente abandonada, lo paga con ella”, añade Giménez.

A mediados de marzo, con motivo del Día Europeo Contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios la Organización Médica Colegial (OMC) presentaba un informe que plasmaba el balance de agresiones sufridas en este año de pandemia por los profesionales del sector.

EL INDEPENDIENTE: Contagios tras la vacuna en sanitarios: «Desde el lunes no vivimos más que para el Covid»

La quinta ola de coronavirus no sólo se ha dejado notar en la calle, donde en dos semanas la incidencia acumulada ha ascendido de 199 casos por 100.000 habitantes a los 677 notificados ayer por el Ministerio de Sanidad, sino que también se ha colado en los hospitales. Según datos del Centro de Coordinación Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), las infecciones por Covid-19 entre el personal sanitario durante el último mes se han multiplicado por seis: de 319 contagios (diagnosticados en los últimos 14 días) a 1.957.

Esos casos llegan por reinfecciones, que son una minoría, dado que casi la totalidad de los integrantes de los equipos de Salud se vacunaron a principios de año, y de los contagios que se producen después de haber recibido el fármaco. «Siempre se ha dicho que la vacuna no evita la infección, sino que la enfermedad sea grave», recuerda María Maestre, médico especialista en Medicina del Trabajo del Hospital Puerta de Hierro.

En ambos casos, con la reinfección y con el contagio tras la vacuna, a veces los síntomas son tan leves que pasan «prácticamente desapercibidos», indica esta profesional, que se dedica en este momento por completo a estudiar los contactos, hacer las PCR y valora los tipos de contagios entre todos los pacientes de su centro. «El jueves tuvimos un caso de una persona que vino de la playa y que experimentó una reacción del Covid-19 que pensaba que estaba provocada por el sol, pero le salió la PCR positiva. Otra pensaba que era tenía una reacción alérgica, se hace PCR y sale positiva. Ya se nos está disparando, pero la clínica -los síntomas- es tan atípica que sólo encontramos el Covid porque vamos a buscarlo, pero no es la clínica típica que veíamos antes».

Esta semana ha sido «horrorosa» para el equipo de Medicina del Trabajo del Hospital Puerta de Hierro. «La semana pasada nos saltó algún caso, pero desde el lunes no vivimos más que para el Covid otra vez», asegura María Maestre, que recalca que los tres servicios principales para la detección de casos entre profesionales sanitarios, Urgencias, Microbiología y su departamento, se han «colapsado». Desde marzo, cuando finalizó la vacunación a los trabajadores de los centros de salud, hasta antes de esta semana, su equipo había detectado 14 casos, el mismo número de contagios que han registrado durante los tres primeros días de esta semana.

65YMÁS: La quinta ola vuelve a pillar a la Atención Primaria bajo mínimos: «Estamos al borde del colapso»

Como ya sucedió durante la segunda y tercera ola, la Atención Primaria, el principal dique de contención de la pandemia –junto a los departamentos de Salud Pública–, está volviendo a vivir momentos de tensión y de saturación por el aumento exponencial de casos en casi toda España –la incidencia acumulada a 14 días ha superado los 600 infectados con el 50% de la población vacunada–.

Y en esta ocasión, los centros de salud se encuentran en una situación más precaria que hace unos meses.  Y es que, tras año y medio de crisis sanitaria, gran parte del personal sufre el síndrome de desgaste profesional, también conocido como ‘burnout’.

Además, una parte de ellos están de baja por las secuelas de la pandemia y otros, al estar en periodo veraniego, se han cogido vacaciones, por lo que quedan plantillas muy mermadas y desanimadas para atender a una avalancha de pacientes Covid que, por edad –jóvenes sin vacunar en su mayoría–, suelen tener pocos síntomas y son tratados por los centros de salud.

La Atención Primaria, ante la «endemización del virus»

Sin embargo, lo que más molesta a buena parte de las organizaciones de trabajadores del sector es que en todo este tiempo de pandemia no se haya contratado a un número de profesionales suficiente para hacer frente a nuevas olas y para evitar que, a cada embestida del virus, los servicios de salud se saturen.

Más de 50 pacientes por día

Coinciden con lo expuesto los médicos representados por la asociación madrileña Amyts (@amytsmedicos). “La situación de la Atención Primaria ahora mismo es mala, caótica y con un déficit de médicos de familia y pediatras importante. Estoy hablando de más de 50 pacientes por día. No hay refuerzos y no se han contratado suplentes. Son muy pocos los residentes que se han querido quedar. Así que partimos de un déficit importante y, encima, como es de derecho, hay vacaciones», explica la secretaria general de Atención Primaria de Amyts, María Justicia.

«Hay centros de salud que están al límite. Por ejemplo, de nueve médicos que había en Villalba, se han quedado dos. Y nos contaba una compañera de Fuenlabrada que estaban haciendo 100 PCR diarias”, denuncia. «La quinta ola se está extendiendo como la pólvora y está afectando incluso a gente vacunada. Lo bueno, es que no produce los síntomas, si no, esto sería como la primera ola. Pero aun así, estamos al borde del colapso», advierte.

 

3. LA E-REVISTA MADRILEÑA DE MEDICINA: ¡No te pierdas el Con Firma de esta semana!

Este fin de semana hemos tenido una nueva edición de la Revista Madrileña de Medicina. Esta vez, el Con Firma ha corrido a cargo de Jesús Fernández Horcajuelo, Médico de familia en el CS Alicante.

“Quinta ola, y una Atención Primaria sin recursos suficientes”, por Jesús Fernández

Trabajo en Madrid. Desde hace 16 meses, la labor asistencial de mis compañeros (y la mía desde hace 13 meses) es emocionalmente agotadora, psicológicamente extenuante. Y sumo a este carro a auxiliares [email protected], [email protected], TCAE, enfermeras, pediatras, fisioterapeutas, odontó[email protected], [email protected] sociales, higienistas dentales… Al inicio de la pandemia sorteábamos la muerte con escudos de material frágil y poco preparado para aislarnos.

La población estaba asustada y en Primaria y Hospitales se facilitaba la labor altruista de cuidar de pacientes infectados, graves o leves. Como a todos los seres humanos del planeta, nos invadió el miedo al virus: estaba ahí, en el aire, en los espacios cerrados. Nos confinaron porque era necesario (al margen de disquisiciones sobre estado de alarma o estado de excepción).

Intentamos quebrar la primera ola, la segunda, la tercera, la cuarta, y ahora estamos en la quinta. Claro que hay casi un 50% de la población vacunada en nuestro país… pero hace ya casi cuatro semanas que se nos dijo que no utilizáramos mascarillas al aire libre. Y, ¡oh voilà!, aumentan los contagios entre los jóvenes. Cierto es que coincide el calendario con los viajes de fin de curso, pero hay enormes locales que les acogieron sin evaluar las distancias sociales ni las medidas de seguridad para evitar el contagio. Vía libre para que el virus campara a sus anchas. Y después se contagiaron, al regreso a sus hogares, los amigos, los hermanos, los padres.

En este momento estamos, en el que en 10 días ha aumentado la tasa de 90 a 537 por 100.000 habitantes. Casos menos graves, pero el aumento de incidencia es exponencial. Era necesario acelerar el ritmo de vacunas, desde hace tiempo, y contener las ganas de quitar la mascarilla al aire libre, porque expertos en vacunas y salud pública de nuestro país expresaron la necesidad de dar ese paso cuando hubiera mayor inmunidad de rebaño.

No pocas comunidades autónomas tienen déficit de profesionales para abarcar de forma eficaz esta pandemia. La mía es una de ellas. Se ha tratado con menosprecio por las altas instancias sanitarias nuestra labor, planteándose incluso por algún tocayo que la ilusión era la herramienta necesaria para salir adelante. La ILUSIÓN nunca la perdemos en Sanidad, porque nuestro trabajo es vocacional; yo trabajo en la Sanidad Pública y hago gala de ello.

Frustra saber que multitud de compañeros han buscado en los últimos años destinos para trabajar en el extranjero. En España hay pocas posibilidades de terminar una especialidad y encontrar trabajo estable. En mi comunidad autónoma se ha menospreciado la labor de los profesionales, faltan compañ[email protected] que suplan vacaciones, falta que los políticos HAGAN VISIBLE nuestra labor, lo que se hace por la población. Las demoras en la Atención Hospitalaria y Primaria de patologías NO COVID son consecuencia de la propia pandemia y de la mala gestión política, que niega nuestras necesidades de más profesionales y deriva tareas a centros privados como El Corte Inglés para vacunar, o ha creado un hospital de pandemias que podría ser un hospital para cualquier enfermedad.

Menos edificios y más personal. Eso es lo que hace falta. [email protected] compañ[email protected] somos los que sacamos el trabajo adelante, ayudándonos unos a otros, jornada tras jornada. Como Sísifo subiendo la cuesta, día a día, sin recursos humanos suficientes.

Son nuestros compañeros los que nos hacen seguir con el tesón del día a día, de llevar a cabo un trabajo vocacional y duro en estos meses. Nadie nos ayuda desde las altas instancias en nuestras peticiones. Desconozco si por incapacidad en sus funciones, porque la Consejería de Hacienda tiene algo que ver… o porque quizá trabajar en los despachos convierte a la memoria en un objeto frágil, que les permite olvidar qué era aquello del trabajo a pie de calle.

Pero la vocación sigue ahí, las ganas, ayudar a nuestros pacientes, en lo físico y en lo emocional. Es nuestro deber y la base de nuestra profesión. NADA NI NADIE nos va a hacer perder esa ilusión.

Para mí, ser médico es la mejor profesión del mundo. Y no pienso abandonar mis ganas ni la esperanza de recuperar la Sanidad Pública que NO QUEREMOS PERDER, y que requiere de ayuda por parte de los políticos.

 

4. La EMA aprueba el uso de Moderna para niños por encima de 12 años

La EMA ha recomendado que se amplíe la indicación de la vacuna de Moderna para incluir su uso en niños de 12 a 17 años. Actualmente la vacuna ya está autorizada para su uso en personas de 18 años o más. Tras el dictamen positivo la Comisión Europea estudiará la posibilidad de autorizar la ampliación del uso de la vacuna.

El uso de la vacuna de Moderna en niños de 12 a 17 años será el mismo que en personas de 18 años o más. Es decir, se administra en dos inyecciones en los músculos de la parte superior del brazo, con un intervalo de cuatro semanas. Los efectos de la vacuna se han investigado en un estudio en el que participaron 3.732 niños de 12 a 17 años. El estudio demostró que Spikevax produjo una respuesta de anticuerpos comparable en niños de 12 a 17 años a la observada en adultos jóvenes de 18 a 25 años.

Los efectos secundarios más frecuentes en los niños de 12 a 17 años son similares a los de los mayores de 18. Incluyen dolor e hinchazón en el lugar de la inyección, cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, aumento de los ganglios linfáticos, escalofríos, náuseas, vómitos y fiebre. Estos efectos suelen ser leves o moderados y mejoran a los pocos días de la vacunación.

Además, ninguno de los 2.163 niños que recibieron la vacuna desarrolló Covid-19, en comparación con cuatro de los 1.073 niños que recibieron placebo. Estos resultados permitieron a la EMA concluir que la eficacia de la vacuna de Moderna en estos niños es similar a la de los adultos.

“El perfil de seguridad general determinado en adultos se confirmó en el estudio de adolescentes“. “Por lo tanto, el CHMP consideró que los beneficios en niños de 12 a 17 años superan los riesgos, en particular en aquellos con condiciones que aumentan el riesgo de Covid-19 grave”, detallan.

FUENTE: ISANIDAD

5. Sanidad avisa: un negativo de autotest Covid no permite acortar cuarentenas

El Gobierno ha establecido reglas en torno a los test de autodiagnóstico que pueden adquirirse en las farmacias, que, según ha informado en un comunicado el Ministerio de Sanidad, no servirán para “acortar o finalizar” los periodos de aislamiento o cuarentena de posibles contagiados Covid.

Es una de las acotaciones que constan en el documento con el posicionamiento de la comisión de Salud Pública sobre las pruebas rápidas de detección de antígenos Covid para autodiagnóstico, que no precisarán de receta y que ya han comenzado a dispensar las farmacias.

Según ha establecido Salud Pública, las personas que hayan dado positivo en estos test pasarán a ser consideradas “casos sospechosos” de coronavirus, y deberán aislarse en sus domicilios. En ese momento deberán contactar con las autoridades sanitarias de su autonomía “para ser valorado y que se confirme si se trata de una infección activa” mediante una prueba diagnóstica tal y como se describe en la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de Covid-19”.

En este sentido, el documento indica que “en ningún caso” las personas que hayan obtenido un resultado positivo en los test de autodiagnóstico “serán consideradas como casos confirmados que deban ser notificados a la Red Nacional de Vigilancia”. Tampoco se reconocerán los resultados de estas pruebas “para certificar la recuperación” ni la “ausencia de infección activa para el certificado Covid Digital”.

Por lo tanto, los autotest Covid no permitirán “acortar o finalizar el periodo de aislamiento o cuarentena”, y tampoco serán tenidos en cuenta para “excluir infección activa”.

Indicaciones de las farmacias

Sanidad añade que el rendimiento de la prueba de autodiagnóstico depende del tipo de muestra y de la correcta ejecución del procedimiento, por lo que “se debe seguir siempre las instrucciones del fabricante”.

“Desde las oficinas de farmacia comunitaria se deberán facilitar indicaciones claras a la población sobre cómo realizar la prueba, interpretarla y actuar ante un resultado positivo o negativo, así como la vía adecuada para comunicar los resultados positivos”, añade

FUENTE: REDACCIONMEDICA

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