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Boletín Diario Informativo de AMYTS del 18 de julio de 2022

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1. AMYTS en los medios: Los estragos del Madrid sin médicos de Ayuso, hasta 24 meses para una cita

2. Nueva edición de la Revista Madrileña de Medicina. ¡No te pierdas el artículo de opinión de Pablo Cereceda y Javier Ortega!

3. [email protected] a la genial viñeta de Javier Sánchez para AMYTS en sus ‘realidades médicas’

4. El efecto adverso de la vacuna COVID en la regla, solo en el primer ciclo

5. ¿Qué le ocurre a nuestro cuerpo cuando sufre un golpe de calor?

1. AMYTS en los medios: Los estragos del Madrid sin médicos de Ayuso, hasta 24 meses para una cita

EL PLURAL: Los estragos del Madrid sin médicos de Ayuso: hasta 24 meses para una cita

El deterioro de la Sanidad pública madrileña es una situación palpable desde hace ya meses en la Comunidad de Madrid. Allí, no solo los sanitarios están rozando su límite con el aumento de casos del coronavirus y los recortes en el personal médico, sino que esta reducción de profesionales está llevando también al colapso a los pacientes, que ven cómo sus citas con los especialistas se alargan hasta 24 meses.

La saturación de los servicios de Urgencias y el cierre de algunos centros de salud de la región impulsado por Isabel Díaz Ayuso está afectando -y mucho- a los ciudadanos, que -además de verse obligados a desplazarse a otros lugares para ser atendidos- tienen que esperar a su cita con un profesional público de seis a 24 meses. Esto ha forzado a algunas personas a acudir a la sanidad privada para realizarse cuanto antes una prueba médica o para que se estudie su situación, alguna de urgencia.

Citas sanitarias hasta 24 meses después

Ese es el caso de Victoria, de 56 años, quien ha tenido que rechazar una cita con su hospital más cercano para acudir a una clínica privada a realizarse una ecografía. «La situación de la sanidad pública madrileña está repercutiendo mucho a todos por los recortes de Ayuso en Sanidad. Cada día hay menos profesionales y luego lo pagamos los usuarios y los médicos», denuncia Victoria a ElPlural.com. Cuenta que, tras acudir el pasado mes de febrero al digestivo por molestias estomacales, este le solicitó una serie de pruebas, entre ellas una ecografía abdominal.

«Mi sorpresa fue cuando me llega una cita para el mes de enero de 2023, concretamente para el día 9», explica con hastío. Asegura que, ante esta situación, intentó que se la adelantaran, pero le confirmaron «que era imposible, que ya estaban dando citas para marzo y abril». Por eso, y gracias a que se puede «permitir pagar un privado», este viernes le han realizado la ecografía en una clínica.

«Me parece absolutamente vergonzoso que pruebas de este tipo, con dolores y sin saber si puede ser algo que tenga que tener un tratamiento inmediato, haya que esperar tantísimo tiempo para ser atendida», manifiesta. Con todo, Victoria asegura que «agradece» a los profesionales de Sanidad su trabajo porque «hacen más de lo que pueden» mientras «culpa» a Ayuso de los recortes y los cierres de los centros de salud.

Le recomendaron que acudiera a lo privado si tenía tanta prisa

F.M.G, un vecino de Parla, le hicieron el pasado mayo una eco abdominal por una obstrucción de grado 3, por lo que su doctora -cuentan a este diario fuentes cercanas- le dijo que le pedirían cita preferente para TAC y urólogo. «La de TAC se la daban para el 20 de noviembre y la segunda, en diciembre. El miedo era que esta obstrucción fuera grave o malo y aun así alguien le recomendó que acudiera a lo privado si tenía tanta prisa«, afirman. Tras reclamar, el secretario general del PSOE en Madrid, Juan Lobato, se hizo eco de su denuncia y «curiosamente este lunes 11 le han hecho ese TAC preferente».

Otro caso flagrante es el de María Josefa, de Parla, quien tiene programado una cita con el especialista de Oftalmología del Hospital Universitario Infanta Cristina para el 11 de junio de 2024. Eso supone más de 24 meses, ya que, según se indica en el propio volante, la solicitud se hizo el pasado 10 de mayo de este año.

Según fuentes cercanas a la paciente, todo comenzó cuando la mujer tenía cita en el oculista en marzo de 2020, que -al estar en confinamiento- le retrasaron. Cuando en mayo de 2022 acude a la oftalmóloga para reclamar que tiene este encuentro pendiente, le dan la cita con un plazo de dos años. «Curiosamente, tras hacerse eco Lobato de su denuncia, a esta mujer, que reclamó en atención al paciente, le han hecho esta semana la prueba de oftalmología», comentan.

Estas quejas inundan también las redes sociales, donde se pueden encontrar mensajes como el de Carlos, quien asegura que, a su pareja, con quistes en las mamas, le dan una citación para realizar una ecografía mamaria en junio de 2023. «Ginecóloga a mi chica hace un mes: Uy, hay que revisar esos quistes en las mamas. La CAM de Ayuso, hoy: Bueno, esa es tu opinión«, ha escrito en su perfil oficial de Twitter junto a una imagen del portal digital de la región.

AMYTS denuncia las largas listas de espera

Desde la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS) denuncian la falta de facultativos y el «problema de gestión» de las citaciones. «Desde 2019 se ha producido un aumento en las listas de espera de pruebas y de cirugías, como recogen los propios datos de la Consejería de Sanidad», afirman.

Según los datos oficiales recogidos en los informes públicos, el número total de pacientes en listas de espera quirúrgica en la región ha aumentado en más de 17.600 personas en solo tres años. Así, en febrero de 2019 se registraron 73.332 ciudadanos en espera mientras en mayo de 2022 se han registrado 90.934, por lo que ha habido un aumento de 17.602 personas. Cabe destacar que se comparan estos dos meses para evitar la interferencia de la pandemia por coronavirus.

Además, si tomamos el dato del pasado mes de mayo, hay una cifra muy reseñable: casi el 83% de la lista de espera es estructural, es decir, pacientes incluidos en el registro que «se encuentran en situación de ser intervenidos y cuya espera es atribuible a la organización y recursos disponibles«. Solo el 2% se debe al rechazo de la derivación a una clínica alternativa.

Todo mientras faltan profesionales y los que hay viven una precarización continua. «Lejos de reforzar las plantillas para hacerle frente, en concreto de facultativos, no se procedió a la fidelización de 400 del alrededor de 1000 médicos con contratos Covid», asegura Angela Hernández Puente, secretaria general de AMYTS y Cirujana General, quien recuerda que estos no eran en su mayoría nuevas contrataciones sino una transformación de contratos «extremadamente precarios». Por eso, asegura que “aun considerando el esfuerzo de incluir 600 como plantilla reconocida”, desde la asociación creen que «el esfuerzo debe ser mayor».

En cuanto a las largas esperas para acudir con un especialista, Hernández manifiesta que han detectado en algunos hospitales que «es más un problema de gestión de agendas«. «Dan una cita a muchos meses que luego se reduce conforme se abren las agendas de los profesionales. Al no explicarlo a los pacientes, lógicamente se desesperan. Sería algo claramente a mejorar en la gestión directa de los centros públicos”, afirma. Por ello, la también cirujana pide medidas a la Comunidad de Madrid e insiste en que «para resolver lo acumulado más lo actual es preciso contratar más personal«, en su caso «en concreto facultativos».

Falta de citas médicas

Esto también lo notan y mucho los pacientes, que en algunos casos pasan por intervenciones quirúrgicas y una recuperación en medio de una incertidumbre por la falta de citas médicas para seguir el proceso. Esto es precisamente lo que denuncia Sara Ortiz, paciente de Fuenlabrada operada por una piedra en el riñón. Cuenta que, tras la primera cirugía, está esperando a una segunda para terminar de retirarlo, pero en el transcurso se ha encontrado con muchos problemas.

«Me pusieron un catéter del riñón a la vejiga, fue un corte bastante grande. Luego se dieron mucha prisa para quitarme el drenaje y se me infectó la herida, así que me ingresaron cinco días más», comienza. «Después me tocaba ir todos los días al hospital a hacerme las curaciones, pues me dio Covid», comenta antes de denunciar que tanto ella como su familia (todo contagiados) se encontraron en esa situación sin médico de cabecera. «Nos lo han quitado dos veces», afirma.

También denuncia que, tras esto, le cambian de su ambulatorio al Centro de salud Cuzco, lo que le ha supuesto «un gran problema». «Finalmente me he cambiado al Centro de salud El Naranjo. No me querían aceptar porque estaban muy ocupados y les dije que tenía derecho a cambiarme, Cuzco queda muy lejos y este solo a dos calles. A regañadientes me cambiaron», manifiesta.

A Madrid no le importa su gente

Ortiz denuncia que ha tenido muchos problemas en este centro, «bien enferma, sin médico y buscando quien me atienda». Anuncia que esta semana irá de nuevo al hospital, donde le dijeron que pasado un mes desde la intervención le quitarían el catéter y le hacían un TAC «pero hace mes y medio y no me han llamado«.

«Están jugando con la salud de la gente, no es un problema de médicos, enfermeros o de quienes están atendiendo de cara al público, lo está padeciendo mucha gente en Fuenlabrada y es increíble que nos tengan tan abandonados», denuncia. «Parece que a la Administración de Madrid no le importa su gente, si estamos bien de salud o no da lo mismo, es algo que tendrían que estudiar y solucionarlo pronto», asegura con hastío Sara, quien afirma que desde que le operaron no le ha visto «ningún médico».

Esta situación afecta a miles de madrileños, quienes sufren la falta de facultativos y las largas esperan que generan los cambios de centros o la fijación de citas con meses o incluso años vista. Todo sin que la Administración de Ayuso tome medidas para atajar esta problemática.

 

2. Nueva edición de la Revista Madrileña de Medicina. ¡No te pierdas el artículo de opinión de Pablo Cereceda y Javier Ortega!

Segundo avance de la Revista Madrileña de Medicina del mes de julio de 2022

«La imperiosa necesidad de mejorar las guardias médicas», por Pablo Cereceda y Javier Ortega

Instauradas y reguladas por primera vez hace 45 años (RD 3110/1977 de 28 de Noviembre), en el inicio de la restauración de la democracia, las guardias médicas perduran aún y constituyen el sistema que garantiza la atención continuada en nuestro país. El Estatuto Marco del año 2003 sustituye el término guardias médicas por jornada complementaria, que pretende cubrir las horas de guardia sin que se consideren horas ordinarias o extraordinarias.

Resisten el paso del tiempo porque suponen una forma muy económica de tener una cobertura de 24 horas los 365 días del año dado que la hora de jornada complementaria se paga menos que la de jornada ordinaria. El salario de la jornada ordinaria es tan ínfimo para la inmensa capacitación requerida y las enormes responsabilidades asumidas que los facultativos necesitan las guardias para mantener un poder adquisitivo mínimo.

En base a los dos principios anteriores, ningún político tiene valor para afrontar este tema, más aún, teniendo en cuenta la fugacidad de nuestros ministros de Sanidad. La progresiva pérdida de funciones y poder del ministerio de Sanidad en favor de una descentralización a la que representa para las comunidades una mayor autonomía, practicidad… y lo que en realidad supone para el profesional es la consolidación de inmensas desigualdades laborales y pérdida de movilidad, sin mencionar las inequidades sufridas por la ciudadanía con diferente accesibilidad a 17 servicios sanitarios.

El planteamiento de médicos trabajando 24h se inició con la idea de la “expectativa de trabajo”, es decir atender las urgencias que se presentaran estando presente en el hospital de forma que la asistencia fuera inmediata. La realidad actual es muy diferente: en infinidad de centros y muchas especialidades suponen un trabajo a destajo de forma continua, sin descanso. Mención aparte merecen los servicios de Urgencias modernos que no tienen diferencia en el trabajo ordinario y la jornada continuada.

El replanteamiento del modelo de las guardias de 24 horas debe hacerse desde tres perspectivas:

En primer lugar,  ¿es lógico y justo que un médico deba hacer jornadas de 24 horas para conseguir unos ingresos que mejoren su paupérrimo salario? La respuesta está en la falta de médicos que asola nuestro sistema. Absurdo: 6 años de carrera, un examen MIR y 4-5 años de especialización, suponen un esfuerzo y un nivel de responsabilidad cuya retribución y consideración que están muy alejadas de las retribuciones y condiciones de ejercicio de los países de nuestro entorno. España cuarto país con menores retribuciones de los países de la OCDE.

Segundo, ¿es seguro para el paciente y proporciona la calidad óptima que requieren la atención médica en un país como España? No lo es.

Tercero, ¿es inocuo para el médico realizar esas extenuantes jornadas? Bien al contrario: está más que demostrado que producen incremento en las tasas de cáncer colorrectal y de mama, de infarto de miocardio, HTA, estrés, alteraciones del sueño en la inmensa mayoría, cansancio, limitaciones de la conciliación familiar y un largo etcétera.

Recordamos algunas de las características de las guardias. Para empezar, son obligatorias. Esto significa que desde los 25 años que se empieza en la residencia MIR hasta los 55 suponen 30 años haciendo guardias:  5 guardias /mes x 11 meses durante 30 años suponen unos 1.650 días, es decir, 4,5 años de tu vida dentro del hospital, además de la jornada ordinaria. Incluyendo fines de semana.

A pesar de ser una retribución fija, aunque variable, no se computan en las prestaciones por IT (baja laboral) por lo que cualquier accidente casero, de tráfico o enfermedad supone una merma de ingresos muy importante, hasta el 40% de lo percibido en el sueldo habitualmente. Este punto está en recorrido jurídico y se espera su resolución a favor de los profesionales.

Su tiempo no computa como tiempo trabajado para la jubilación y su retribución es inferior a la hora de jornada ordinaria y presenta importantes variaciones entre comunidades, situándose la Comunidad de Madrid entre las peor retribuidas (la 13º de las 17 comunidades, un 11% por debajo de la media y un 25% menos que la mejor pagada, en Murcia) siendo la comunidad más cara para vivir.

Queda patente, 45 años después,  la imperiosa necesidad de establecer mejoras en las condiciones de las guardias médicas. El primer paso es dignificar la guardia: démosle una retribución adecuada, incluyámosla en la baja laboral. Pongamos un sistema que permita mantener todo el poder adquisitivo cuando alcances los 55 años (a esta edad no deberían hacerse guardias y después de 30 años es más que merecido). Contabilicemos el tiempo de la guardia para la jubilación anticipada, aplicando factores de corrección teniendo en cuenta la nocturnidad y que se trata de profesiones de riesgo. Y asimismo, premiemos la cobertura de incidencias en la atención continuada, tan frecuente.

El segundo paso es establecer un nuevo modelo: guardias de 12 horas pagadas de forma adecuada, manteniendo los ingresos y con flexibilidad por centros y servicios para poder hacer 24 horas cuando sea razonable y con carácter voluntario. Para ello será necesario ampliar las plantillas. Sería medicina de calidad.

Hay que garantizar el descanso adecuado y el respeto a la legislación europea y española que limita las horas de trabajo. Y, por último, establezcamos un sistema  que garantice al médico sus ingresos si una enfermedad o accidente le impida hacer las guardias, temporal o definitivamente.

GUARDIAS DIGNAS = PROFESIONALES SATISFECHOS Y MOTIVADOS= MEDICINA DE CALIDAD  = USUARIOS SATISFECHOS = GANANCIA DE SALUD

 

Pablo Cereceda Barbero

Especialista en Cirugía General y Aparato Digestivo, Hospital El Escorial

Delegado AMYTS

 

Javier Ortega

Presidente de Atención Hospitalaria de AMYTS

Cirujano general del Hospital del Tajo

Delegado de AMYTS en el Hospital del Tajo

 

3. [email protected] a la genial viñeta de Javier Sánchez para AMYTS en sus ‘realidades médicas’

Javier Sánchez, médico de Familia y uno de los viñetistas de AMYTS, nos trae un nuevo trabajo para este mes de julio. Un mes protagonizado por la séptima ola ‘silenciosa’. Silenciosa no por el ingente trabajo tanto en todo el sistema sanitario madrileño, sino por el vacío de acciones por parte de la Administración.

«Me parece curioso que estamos en plena ola confirmada y no tenemos NINGUNA directriz de Gerencia», señala el doctor Sánchez.

 

4. El efecto adverso de la vacuna COVID en la regla, solo en el primer ciclo

Muchas mujeres notificaron irregularidades en su ciclo menstrual tras recibir una vacuna contra el Covid-19. Esto hizo que se pusieran en marcha diversos estudios para aclarar cómo afecta la inoculación a la regla. La principal conclusión de un estudio reciente es que se producen variaciones y «la desviación estándar promedio fue de 4,2 días».

Según el análisis ‘Vacunación contra el Covid-19 y duración del ciclo menstrual del Apple Women’s Health Study (AWHS)’, los ciclos menstruales cuando las participantes recibieron la vacuna eran «más largos» que sus ciclos previos a la vacunación. En total se observaron 128.094 ciclos menstruales de 9.652 participantes. De ellas, el 12 por ciento no estaban vacunadas y del porcentaje protegido, el 55 por ciento fueron con Pfizer, el 37 por ciento Moderna y el 7 por ciento Janssen.

«La vacunación contra el Covid-19 se asoció con un pequeño aumento en la duración de los ciclos cuando los participantes recibieron la primera dosis (0,50 días) y ciclos cuando los participantes recibieron la segunda dosis (0,39 días) de las vacunas de ARNm en comparación con los ciclos previos a la vacunación», detallan los autores de este estudio. «Los ciclos en los que se administró la dosis única de Janssen fueron, en promedio, 1,26 días más largos», añaden. No obstante, este aumento del ciclo desaparecía en los meses posteriores.

Menstruación más larga con la vacuna covid

Otro de los hallazgos de esta investigación es que la asociación entre la dosis de vacuna y la duración media del ciclo dependió de la fase en que se recibió el pinchazo. En este sentido, la vacunación en la fase folicular (antes de la liberación del óvulo) tenía relación con el aumento en la duración media del ciclo tanto en los primeros ciclos de dosis (0,97 días) como en los ciclos de segunda dosis (1,43 días). Mientras que aquellas que recibieron la vacuna de Janssen en la fase folicular experimentaron un aumento de 2,27 días.

«Nuestros resultados sugieren un pequeño aumento no persistente en la duración promedio de los ciclos menstruales en los que se administró una vacuna. Además, la vacuna Janssen se asoció con un aumento significativo en la probabilidad de un ciclo clínicamente largo (> 38 días)», sostienen los investigadores.

Sin embargo, estos datos cambian si se inocula la vacuna en la fase lútea (después de la liberación del óvulo), puesto que en esos casos ocurre al contrario. El estudio asocia una disminución en la duración promedio de los ciclos en los que se administró la segunda dosis (−0,97 días) en comparación con los ciclos previos a la vacunación.

¿Por qué se producen cambios en la regla con la vacuna covid?

El cambio en la duración del ciclo menstrual relacionado con la vacuna Covid-19 puede deberse a la inflamación que conlleva la respuesta inmunitaria. Concretamente, tal y como especifican los autores del estudio, esto afecta a la señalización entre el hipotálamo, la hipófisis y los ovarios. Por lo tanto, prolonga el reclutamiento folicular, alarga la duración del ciclo menstrual, suprime el crecimiento del revestimiento endometrial y aporta estabilidad endometrial en la fase lútea. Todo ello provoca cambios en la duración del ciclo.

«La magnitud del aumento disminuyó en cada ciclo después de la vacunación y no persistió ninguna asociación con la duración del ciclo a lo largo del tiempo. Este cambio parece menor y temporal y no debería desanimar a las personas a vacunarse», concluyen.

Fuente: Redacción Médica

 

5. ¿Qué le ocurre a nuestro cuerpo cuando sufre un golpe de calor?

Mareos, dolor de cabeza, náuseas… estos son algunos de los avisos que nos manda nuestro cuerpo para decirnos que no le está sentando bien el calor. Pero ¿qué es exactamente lo que le sucede a nuestro organismo cuando sufrimos un golpe de calor?

Un golpe de calor es un aumento de la temperatura corporal, por encima de los 40º, durante un tiempo prolongado.

Normalmente, el cuerpo humano es capaz de controlar su propia temperatura. Para ello, utiliza dos formas, la sudoración, como método refrescante liberando agua, minerales y toxinas; y la vasodilatación, que expande los vasos sanguíneos permitiendo un mayor flujo de sangre para facilitar que el cuerpo se enfríe.

Pero, cuando sufrimos un golpe de calor, estos mecanismos no funcionan correctamente y nuestro cerebro le comunica a los músculos que trabajen menos, por lo que comenzamos a sentir agotamiento y fatiga. Esto es debido a que el cuerpo necesitará seguir produciendo sudor para poder enfriarse y, cuanta más sangre se destine a la piel, menos estará disponible para el resto de las funciones, lo que puede desencadenar en desmayos y pérdida de consciencia.

Una vez que el cuerpo no es capaz de transpirar porque se detiene el flujo sanguíneo de la piel, pueden verse afectados otros procesos internos, como es el deterioro de las células, lo que puede provocar el fallo de órganos vitales y provocando riesgos más graves e incluso mortales. Por esta razón es tan importante seguir una serie de recomendaciones generales que eviten situaciones de riesgo para la salud como beber agua con frecuencia o permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos.

Fuente: Medicina Responsable

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