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Boletín Diario Informativo de AMYTS del 26 de abril de 2021

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1. ¿Qué proponen los partidos que se presentan a las elecciones del 4M para solucionar los problemas del SUMMA 112? Los portavoces responden a AMYTS

2. ¡No te pierdas los últimos artículos de opinión de la Revista Madrileña de Medicina! Artículos de Miguel Ángel García y del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM)

3. AMYTS en los medios: artículo viral de El Confidencial sobre las listas de espera en la Atención Primaria con declaraciones de miembros del sindicato

4. Unos 450.000 madrileños, afectados por las restricciones aplicadas en 16 ZBS y 3 municipios de la sierra

5. Bajan los contagios y muertes diarias en Madrid pero sube la presión hospitalaria

1. ¿Qué proponen los partidos que se presentan a las elecciones del 4M para solucionar los problemas del SUMMA 112? Los portavoces responden a AMYTS

  • ¿Qué soluciones plantean a los problemas del SUMMA 112? || RESPONDE PSOE (José Manuel Freire)

  • ¿Qué soluciones plantean a los problemas del SUMMA 112? || RESPONDE PP (Eduardo Raboso)

  • ¿Qué soluciones plantean a los problemas del SUMMA 112? || RESPONDE CIUDADANOS (José María Antón)

  • ¿Qué soluciones plantean a los problemas del SUMMA 112? || RESPONDE MÁS MADRID (Javier Padilla)

  • ¿Qué soluciones plantean a los problemas del SUMMA 112? || RESPONDE VOX (Gádor Joya)

  • ¿Qué soluciones plantean a los problemas del SUMMA 112? || RESPONDE UNIDAS PODEMOS (Silla vacía)

Fuente: AMYTS

 

2. ¡No te pierdas los últimos artículos de opinión de la Revista Madrileña de Medicina! Artículos de Miguel Ángel García y del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM)

LA VOZ DEL CEEM. Por qué no se deben abrir nuevas facultades de Medicina 

Reiniciamos con esta entrada la presencia de los estudiantes en nuestra Revista Madrileña de Medicina. En esta ocasión, mediante un acuerdo con el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), que se encargará de gestionar esta sección. Les damos una muy cordial bienvenida, y les agradecemos su participación, así como la viñeta realizada al efecto para dicha sección por Javier Sánchez

Retrocedamos hasta 2009. En ese año había 28 facultades de medicina en nuestro país. Desde el pasado septiembre, ya son 46. En poco más de una década el numerus clausus para acceder a la carrera ya ha superado las 7.200 plazas. ¿En qué se traduce esto?

Para entender la situación del estudiantado, hemos de comprender las cifras a las que nos enfrentamos. Para ejercer de forma plena en el Sistema Sanitario Español hemos de pasar por el MIR. En la convocatoria 2021 se han ofertado 7.989 plazas para los 14.425 presentados, lo que podríamos traducir en que, de dos personas, una obtiene plaza y la otra se queda fuera. El número de estudiantes aumenta sin freno, pero el número de plazas MIR se mantiene prácticamente estable.

Es más, la aparición de facultades no implica un aumento en la calidad docente. Ya nos encontramos con un número de profesores permanentes acreditados en declive, a lo que se tendría que sumar un reparto de recursos. Es decir, si abrimos una facultad donde ya hay otra, se tendrían que compartir recursos como Hospitales Universitarios y Centros de Salud.

Por otro lado, no creemos que la apertura sea una prioridad. En nuestra sanidad hay temas de mayor relevancia que añadir futuros aspirantes al embudo del MIR: debemos mejorar la calidad asistencial con mayores recursos. Abrir nuevas facultades supone un enorme gasto que podría invertirse en ámbitos más urgentes.

En definitiva, desde el CEEM estimamos que abrir facultades no supone una mejora social. La Medicina no se basa en la oferta y la demanda. La Medicina debe cuidarse a sí misma, y preferimos dotar a los futuros médicos de los mejores recursos en lugar de aumentar las plazas sin ser una necesidad real.


“Admiración por mis compañeros de Atención Primaria”, por Miguel Ángel García

No puedo comenzar esta entrada de nuestra revista sin reconocer el esfuerzo que [email protected] los profesionales [email protected], y entre ellos [email protected] [email protected][email protected], han realizado durante el año y pico que ya llevamos de pandemia. Mientras que [email protected] polí[email protected] han dedicado muchas veces su atención a manejar en su provecho el desarrollo de la pandemia, las cifras de la misma y los recursos que se han dedicado (y durante mucho tiempo faltaron, y algunos siguen faltando), [email protected] profesionales estuvieron estirándose, y siguen haciéndolo ante el desacierto de [email protected] gobernantes, para poder ofrecer la mejor asistencia posible a [email protected] [email protected] Y déjenme focalizar específicamente mi admiración hacia mis compañ[email protected] de la Atención Primaria, tan descuidada antes de la pandemia, tan abandonada durante la misma, y tan debilitada de cara a su futuro, debido a la escasa apuesta que muchos servicios sanitarios han hecho por ella.

De ahí que [email protected] [email protected] de la Atención Primaria hayan tenido que decir basta, incluso en las adversas condiciones que la pandemia por un lado, y el propio deterioro de la AP por otro, han producido en este nivel asistencial. Siendo conscientes de los riesgos que toda huelga supone en estas circunstancias, [email protected][email protected] de AP apoyaron la convocatoria de huelga en septiembre del año pasado. Y la huelga llegó a tener resultado aún sin llegar a realizarse, pues provocó el anuncio de un Plan de Atención Primaria en la Comunidad de Madrid, asociado a otras medidas, que posteriormente el gobierno de la Comunidad paralizó (y recién ahora, cercanas las elecciones autonómicas, recuperan para su desarrollo), en un franco incumplimiento de los acuerdos de huelga que, como no podía ser de otra manera, AMYTS ha llevado a los tribunales.

Y por esa misma razón, y ante la falta de actuaciones que mejoraran la situación, AMYTS volvió a convocar una nueva huelga en cuyo primer día, miércoles 10 de marzo de 2021, con un apoyo también importante de los profesionales, se anunció la disolución de la Asamblea de Madrid y la convocatoria de nuevas elecciones, que son las que ahora se aproximan. Ello amputó la posibilidad de continuar con éxito la huelga, ante la renuncia clara de la Administración a hacer frente a la compleja situación política y sanitaria, por lo que se procedió a la desconvocatoria de la misma, en espera de los resultados de las elecciones y de las posibilidades de negociación que se abran con el nuevo gobierno que salga de las mismas, sea el que sea.

Ante este reto tan importante (una AP en situación crítica, y un gobierno que abandona sus responsabilidades de gestión), y ante la posibilidad de ver frustradas las pocas esperanzas que aún quedan entre los compañ[email protected] de Atención Primaria, el sector de Atención Primaria de AMYTS había puesto en marcha una creativa propuesta de reivindicación que, desde entonces, está teniendo un gran eco mediático, poniendo en evidencia y con luz y taquígrafos (frente el oscurantismo que al respecto mantiene la Administración) la precaria situación de ese nivel asistencial. El primer paso ya se había dado en el mismo día de inicio de la segunda huelga, con una concentración de maniquíes ante la Consejería de Hacienda (la que parece seguir manteniendo los recortes que abandonan la AP a su suerte) que visualizó, con gran acierto, el vacío dejado por tantos compañeros ausentes por motivos diversos, muchos relacionados con la infección COVID, sus riesgos y sus secuelas (incluso [email protected] compañ[email protected] [email protected]), pero otros muchos por desencanto e incluso abandono de la profesión. Y se decidió que había que continuar con este tipo de acciones, únicas con alguna posibilidad de resultado eficaz ante la situación de incertidumbre política que se generaba con la convocatoria electoral.

La creatividad fue en aumento, con el firme apoyo de nuestro equipo de prensa, y así se continuó con un rosario de escenificaciones que tan sólo pretendían hacer más visible la desastrosa situación a que tienen que hacer frente [email protected][email protected]:

Sinceramente, creo que con todo ello se está haciendo bien visible la situación real, la transparente, la que se vive en los centros, frente a lo que se quiere hacer ver desde otros lugares. Por eso quería también señalar aquí, al final de todo este recorrido, mi admiración por los compañeros del sector de Atención Primaria de AMYTS, y de nuestro equipo informativo, que de una manera tan creativa están siendo capaces de poner negro sobre blanco la situación real de nuestra Atención Primaria. Esa que, gobierne quien gobierne, puede seguir hundiéndose si no se le presta la debida atención, o puede recuperar/alcanzar el nivel suficiente para ser lo que tiene que ser, el auténtico baluarte de la salud de [email protected] [email protected] Sin ella, ningún sistema sanitario tendrá la firmeza suficiente para mantener una atención sanitaria de calidad para [email protected]

Fuente: Revista Madrileña de Medicina (e-revista)

 

3. AMYTS en los medios: artículo viral de El Confidencial sobre las listas de espera en la Atención Primaria con declaraciones de miembros del sindicato

El Confidencial ha publicado este fin de semana un artículo importante sobre la larga lista de espera que hay en la Atención Primaria de Madrid. Un artículo que se nutre de declaraciones de miembros de AMYTS: de María Justícia, presidenta de AP de AMYTS, y de Raquel Collados, médico de Familia y delegada de AMYTS. Aquí te dejamos el texto:


Todos los candidatos a las elecciones del 4-M tienen una propuesta para el Hospital Isabel Zendal, pero ninguno ha dicho qué planea hacer con el centro de salud de Abrantes, en Carabanchel, que desde hace meses vive acuciado por la falta de médicos, o el de Universidad en Malasaña, donde médicos y enfermeras se amontonan en un ambulatorio cuya única fuente de ventilación es la puerta que da a la calle. No es la mejor infraestructura para atender una enfermedad respiratoria pandémica.

La Atención Primaria en la Comunidad de Madrid es el gran elefante en la habitación de esta campaña. Miles de madrileños no pueden acceder con facilidad a su médico de cabecera, pediatra o enfermera. En la mayoría de centros, la aplicación Cita Sanitaria muestra recurrentemente el siguiente mensaje: «No se encontraron citas en los 14 días siguientes a la fecha indicada». Al llamar por teléfono, el contestador les mantiene en espera hasta que se cuelga, y al acudir presencialmente a los ambulatorios, los pacientes encuentran carteles que les ruegan no acudir sin cita previa. En definitiva, un bucle que solo concede acceso rápido a las emergencias o a los casos de covid-19.

Cada mañana, Javier Torres, médico en el céntrico pero destartalado ambulatorio que hace esquina entre las calles La Palma y Norte, imprime la agenda de pacientes que empiezan a llegar a las nueve de la mañana. En la sala de espera, las sillas están ocupadas por folios tachados y aún quedan restos de aquellos ‘recorridos covid’ que se implementaron en la primera ola, pero que en sitios tan angostos como el Palma Norte no tienen mucho sentido práctico, solo melancólico. Tras una mampara, el recepcionista se prepara para que en breves minutos comience la maratón de llamadas y el teléfono suene sin parar durante toda la jornada. Estos días, muchos pacientes insisten en hablar con sus médicos de cabecera para preguntar, por ejemplo, si deben ponerse la vacuna o cuándo demonios les va a tocar.

Hoy, la lista de Torres es de 41 personas entre citas presenciales y telefónicas, pero, según apunta, siempre suele ampliarse en otros 15 o 20 con los casos urgentes que le llegan o las llamadas que le filtran desde recepción. El centro no es de los que peor están, aunque les faltan un puñado de plazas por cubrir y su ratio es de un médico por cada 1.900 habitantes. «Lo aconsejable es que solamente en caso de emergencia se superen los 1.500», dice el médico. En la zona sur de la capital, la ratio suele superar los 2.500 en varios centros.

Desde antes de la pandemia, los 262 centros de salud madrileños padecían una preocupante falta de profesionales, situación que se ha agudizado a lo largo de este año con el ‘burnout’ de muchos sanitarios y el afloramiento de cientos de pacientes crónicos con enfermedades mal controladas o de nueva aparición, detectadas mucho más tarde de lo habitual.

A diferencia con ‘qué hacer con el Zendal’, el problema con la Atención Primaria es complejo en su evaluación, desigual en función del territorio y no admite soluciones simples, varitas mágicas o titulares impactantes. Quizá por ello, ningún candidato —tampoco los de izquierdas— se atrevió a mencionarlo esta semana en el debate electoral de Telemadrid. «En el debate, me quedé pasmado con Mónica García, porque ni le mencionó a Ayuso que en noviembre pasado desconvocamos una huelga porque nos iban a poner el mismo sueldo que a los médicos hospitalarios y jamás lo cumplieron», dice Torres, «tampoco Ciudadanos, que al candidato se le llenaba la boca con la primaria y yo pienso, ¿pero no han estado gobernando dos años?».

El asunto de la primaria lleva, en realidad, años enquistado. Desde la crisis económica, los médicos de familia y las enfermeras han rebotado entre la calle y los despachos de la Consejería de Salud en una eterna ida y vuelta: de las promesas nunca cumplidas a las huelgas nunca consumadas y vuelta a empezar. Antes, al menos, era más sencillo para el paciente obtener una respuesta satisfactoria a una petición de cita para el mismo día o los siguientes.

¿Cómo de habitual es no encontrar hueco actualmente en el centro de salud del barrio durante las próximas dos semanas? No existen datos públicos al respecto sobre estas listas de espera, así que para indagar realizamos una consulta a través de un formulario difundido en redes sociales y entre médicos de familia de la Comunidad de Madrid —su valor es meramente anecdótico, ni estadístico ni científico— para saber cómo es la percepción del problema entre los madrileños.

219 personas correspondientes a 130 centros de salud de toda la comunidad respondieron a nuestra consulta. Aunque la evidencia es meramente consultiva, más del 62% de los encuestados no encontró citas presenciales en su centro de salud para ver al médico o al pediatra en los próximos 14 días, un 20% ni siquiera de forma telefónica. En enfermería, un 40% tampoco pudo acceder a una cita presencial, algo fundamental para pacientes crónicos como los diabéticos o enfermos de hipertensión, ya que allí les proporcionan tiras glucémicas o miden su tensión regularmente. Un 18% tampoco pudo conseguirla telefónicamente.

Todo esto fue, además, antes de que los argumentos de campaña estallaran en el debate de la Cadena SER. Ahora que los candidatos solo se mueven en el eje fascismo-democracia, asuntos como la imposibilidad de acudir al médico en el centro de salud de la esquina han devenido irrelevantes. La batalla política ha dejado de combatirse con hechos para hacerlo con ideas.

Aunque el problema podía encontrarse de forma ubicua, dentro y fuera de la capital, es cierto que en la zona sur es más probable encontrar centros sin citas en los siguientes 14 días. Para María Justicia, médica de familia en Pozuelo de Alarcón y presidenta de Atención Primaria de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid, las causas son multifactoriales, pero tienen que ver principalmente con el déficit de trabajadores sanitarios: si un médico puede elegir, prefiere trabajar en un centro de salud donde tenga que atender a 35 pacientes diarios y no a 70.

«Es algo muy variable, en mi centro, hay varios días para pedir cita, en todos en realidad hay demora, ya no es la Atención Primaria que había antes, donde te daban cita para un día o para el día siguiente», explica Justicia. «Eso ya pasó a la historia».

A menudo, se suele apuntar a la falta de inversión que la Comunidad de Madrid hace en Atención Primaria. Es cierto que, según las estadísticas que maneja Sanidad sobre gasto sanitario, la región figura a la cola (11,2% del gasto en sanidad va a parar a primaria) en una clasificación que lidera Andalucía, con un 18% del gasto. Pero incluso en muchos lugares de Andalucía es complicado actualmente encontrar cita con el médico de cabecera antes de 14 días. La pandemia lo ha partido todo en dos.

«En Madrid, hay una falta bestial de recursos humanos, primero, porque las plazas han ido menguando desde hace 10 años mientras la población crecía, y segundo, porque muchos médicos se han ido yendo a otras comunidades», indica Justicia. Actualmente, su asociación calcula las vacantes sin cubrir (por excedencias, bajas o interinidades) en unas 750, de las que 600 serían de médicos de familia y las otras de 150 pediatras. «Además, existe un déficit estructural de plazas para cubrir ese incremento de población que se tenían que haber creado», que Amyts estima en otras 700.

Las matemáticas son implacables y los pacientes no desaparecen ante un déficit de médicos, sino que los pocos que quedan tienen que repartírselos. En las zonas con más poder adquisitivo, la medicina privada ofrece a muchos pacientes una vía rápida de lograr una consulta inmediata, algo que también contribuye a aliviar a estos médicos de primaria. Sin embargo, en zonas como Villaverde, Getafe o Fuenlabrada, esta posibilidad se desvanece: las agendas de los médicos comienzan a llenarse y el tiempo dedicado a cada paciente baja a entre dos y tres minutos.

«Una baja laboral que en Boadilla se cubriría, aquí nunca se cubre«, indica Raquel Collados, médica de familia en un centro de salud de Fuenlabrada, «simplemente porque es más amable trabajar en Boadilla, donde tienen agendas de 30 pacientes frente a los 60 que estoy viendo yo». En su centro, donde trabajan 15 médicos entre el turno de mañana y de tarde, tienen actualmente tres bajas y dos reducciones de jornada sin cubrir. Al de Torres, en el centro de Madrid, le faltan dos médicos por la mañana, uno por la tarde y dos pediatras. Y así en prácticamente todos los centros.

«En mi agenda, el primer hueco disponible que hay es el lunes de la semana que viene», dice Collados. «¿Qué pasa? Que eso tampoco es real, porque si en mi centro se presenta un paciente pidiendo que le atiendan, por las razones que sean, se le va a atender aunque no haya un hueco real«.

Aunque la vacunación es llevada a cabo por las enfermeras y no por los médicos, la campaña también les ha pillado a ellos en medio. Esta semana, por ejemplo, la Comunidad de Madrid comunicó que aquellos mayores de 75 años que no hubieran sido aún vacunados contra el covid-19 podían pedir cita telefónica en su centro de salud. Esta medida, temen los profesionales consultados, ha provocado varias visitas directas en los centros esta semana, al encontrarse con el cuello de botella que son los contestadores de atención al paciente.

Los centros de salud se han convertido, durante la pandemia, en ‘call centers’. Solo que sin teléfonos suficientes.

«Nuestro trabajo ha dado un giro hacia la atención telefónica, primero para evitar contagios covid y también porque muchos de nuestros centros no cumplen con las garantías necesarias para evitar un contagio», dice Justicia. «Adaptarnos a esta nueva medicina telefónica nos está suponiendo un gran esfuerzo», reconoce.

Esto está pasando en todas partes. En Fuenlabrada, Collados admite también que «estamos recibiendo muchas, muchas consultas con dudas: ‘Me han llamado para ponerme AstraZeneca y no quiero, ¿me podría hacer un informe?’. Todo eso también está ocupando su espacio», dice la médica, que tilda la cita telefónica como «la gran mentira, porque te puede llevar dos minutos para activar una receta o 20 minutos para resolver todas las cosas que le estén pasando al paciente».

Eso cuando paciente y médico conectan, algo que no siempre sucede. Por un lado, los médicos están usando los teléfonos para realizar las consultas telefónicas o el rastreo primario de pacientes con coronavirus, por lo que las líneas a menudo aparecen como ocupadas.

«Al principio de la pandemia, pedimos que nos pusieran más líneas telefónicas, pero seguimos con las mismas», dice Torres. «Hay cantidad de días en que se bloquea y tienes que acabar tirando del móvil».

Entre los médicos de primaria, hay un sentimiento compartido de estrés crónico, de ‘burnout’ o de falta de pertenencia a una organización que, sienten, les ha abandonado. Ahora, a dos semanas de las elecciones, miran a los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid en busca de algo de oxígeno, pero lo único que reciben es este mensaje: «No se encontraron citas en los 14 días siguientes a la fecha indicada».

Fuente: El Confidencial

4. Unos 450.000 madrileños, afectados por las restricciones aplicadas en 16 ZBS y 3 municipios de la sierra

La Comunidad de Madrid confina 16 zonas básicas de salud y 3 localidades (Guadalix de la Sierra, Manzanares del Real y Moralzarzal, a partir de mañana, lunes 26 de abril, lo que afecta a unos 450.000 madrileños, que residen en zonas con una incidencia acumulada a 14 días superior a 500 casos por cada 100.000 habitantes.

Así lo anunció la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, en la rueda de prensa semanal de los viernes para informar sobre la situación epidemiológica y asistencial por el Covid-19, junto al viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero.

En concreto, a partir de las 00.00 horas de este lunes, las restricciones han entrado en vigor, por un periodo de 14 días, en las zonas básicas de salud del municipio de Madrid de Gandhi (Ciudad Lineal) y General Fanjul (Latina). En Móstoles, Alcalde Bartolomé González; y el municipio de Guadalix de la Sierra.

Por otro lado, se mantienen las medidas en las zonas básicas de Madrid capital de Castelló (Salamanca) y Eloy Gonzalo (Chamberí), y en Majadahonda (Majadahonda). Asimismo, se prorrogan por una semana más las restricciones en las zonas básicas del municipio de Madrid de Villa de Vallecas (Villa de Vallecas), Barajas (Barajas), Rejas y Quinta de los Molinos (San Blas-Canillejas) y Chopera (Arganzuela); además de Las Margaritas (Getafe), La Princesa y Barcelona (Móstoles) y los municipios de Manzanares el Real y Moralzarzal y la zona básica de Villanueva del Pardillo.

Por otro lado, a partir del lunes, se levantan las restricciones en las zonas básicas de Madrid capital de Virgen de Begoña (Fuencarral-El Pardo) y Valdebernardo (Vicálvaro); además de San Fernando (San Fernando de Henares), Valle de la Oliva (Majadahonda), y el municipio de Paracuellos del Jarama.

El umbral para aplicar las restricciones de entrada y salida se ha subido a 500 casos al haber cerrado la semana epidemiológica con 415 casos por 100.000 habitantes, criterio al que se suma la observación de transmisión comunitaria y una tendencia creciente significativa.

En los núcleos de población con restricciones viven 452.182 ciudadanos, el 6,7% del total de la región y concentran el 8,5% de los casos de los últimos 14 días.

De hecho, hay zonas que a pesar de tener una incidencia acumulada a 14 días superior a 500 casos por 100.000 habitantes no cuentan con restricciones a la movilidad al analizarse otros indicadores, siendo clave la tendencia.

Se prorrogarán hasta el 9 de mayo, fecha en la que decae el estado de alarma, las medidas vigentes para toda la Comunidad, como son la restricción de movilidad nocturna de 23.00 a 6.00 horas, la prohibición de reuniones de no convivientes en domicilios, la limitación de comensales por mesa en la hostelería de un máximo de seis en terraza y cuatro en el interior, la separación de las mesas, el uso obligatorio de mascarilla en todo momento salvo en la ingesta de bebida y alimentos y la obligatoriedad de garantizar la ventilación.

Y más allá del 9 de mayo, se tomarán las medidas en función de la evolución de la pandemia en la primera semana de mayo.

Fuente: Europa Press

 

5. Bajan los contagios y muertes diarias en Madrid pero sube la presión hospitalaria

La Comunidad de Madrid ha notificado 935 casos nuevos de coronavirus, de los que 405 corresponden a las últimas 24 horas, y 23 fallecidos más en los hospitales, según el informe de la situación epidemiológica de este domingo, con datos a cierre del día anterior.

En concreto, los fallecidos en hospitales por coronavirus han pasado de 25 a 23 y los nuevos contagios de 2.593 a 935, un descenso habitual los fines de semana, al haber menos pruebas de detección y retrasos en la actualización de los datos.

El número de hospitalizados se sitúa en 2.145 en planta -136 más que el día anterior- y 563 en UCI -uno más-, mientras que 77 pacientes han recibido el alta hospitalaria. Además, el número de pacientes en seguimiento domiciliario por Atención Primaria se sitúa en 5.512, la cifra correspondiente al viernes.

En el acumulado, la Comunidad de Madrid ha registrado 684.066 positivos y 16.593 muertes. Un total de 108.738 casos han requerido hospitalización, 10.843 han necesitado UCI y 94.851 han sido dados de alta por los hospitales. Atención Primaria ha realizado seguimiento domiciliario de 782.878 pacientes.

En cuanto al plan de vacunación, el informe indica que se han administrado un total de 1.914.448 dosis de las 2.034.715 recibidas, con 474.513 segundas dosis, de manera que el porcentaje de población de la Comunidad de Madrid con la pauta completa se sitúa en el 7%.

Teniendo en cuenta solo la población diana, establecida en 5,6 millones de los 6,8 millones de ciudadanos, el porcentaje de inmunizados con la pauta completa asciende al 8,5 %.

Fuentes: Nius Diario

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